En el año 1777 aparecieron en Larrabetzu (Bizkaia) 148 monedas antiguas del siglo II a.C., a día de hoy no contamos con ningún ejemplar del mismo, pero J. R. Iturriza recogió la descripción de 8 ejemplares entre los que se encuentran 1 denario de la ceca de arsaos, otro de arekorata, otro de barśkunes, otro de boslkan, dos de sekobirikes y dos de turiaso. Algunas de las monedas fueron acuñadas en la “vasconia” de hace más de 2.000 años.

Una característica de las monedas “vasconas”, es que a diferencia del típico jinete celtibérico portador de una lanza, en la moneda “vascona” generalmente el jinete lleva un arma corta, generalmente una espada, o a veces un dardo, hacha. Hay una hipótesis que da a entender que el mercenario vascón estaría integrado en las tropas de infantería, mientras que el celtibérico actuaría en la caballería. Las armas cortas más adecuadas para cada grupo étnico son las que representa en sus monedas.

Las cecas “vasconas” citadas por Ptolomeo son: Alaun (Alagón en Zaragoza); Sekia (Ejea de los Caballeros, Zaragoza); Iaka (Jaca en Huesca; Kalakorikos (Calahorra en la Rioja) y Kaiskata (Cascante, Navarra). Otras monedas “vasconas”, pero no citadas por Ptolomeo son, Barśkunes; Arsaos; Bentian; Sesars; Arsakos-on; Omtikes; Tirsos; Umanbaate y Olkairun.

SOBRE barśkunes.

Creen que las monedas vascónicas con leyenda “barśkunes”, fueron acuñadas en poblaciones situadas cerca de la actual Pamplona, y que la posterior moneda con la palabra “baśkunes” no es una simplificación de la anterior “barśkunes”. Son vascónicas, por que los celtiberos no usaban la doble R y tiene dos tipos de S, una larga y otra corta, como bien saben todos los paleo lingüistas. No se sabe a ciencia cierta su localización exacta.

La gran cantidad de monedas de plata (denarios) acuñadas de Ba(r)śkunes, es difícilmente justificable dentro de aquel contexto económico, y sólo puede interpretarse como monedas destinadas a pagar a los mercenarios vascones que actuaban como aliados de los romanos.

Banco Datos Hesperia:<< La leyenda ba(ŕ)śkunes suele vincularse con los vascones por la evidente homofonía entre ambos términos. Para la adscripción lingüística de " ba(ŕ)skunes" se han propuesto múltiples alternativas: Villar (Indoeuropeos) le daba un origen céltico a pesar de que "bentian" claramente no lo tenga, o un origen NO INDOEUROPEO que es el predominante. Beltrán, Velaza 2009: 124 vinculan el elemento -nes con el formador onomástico presente en Albennes, Belennes y Ordunetsi.>>

<<Se han propuesto que ba(ŕ)śkunes sea etnónimo (en contra, de Hoz 1995h: 274) y benkota el nombre de ciudad (Fatás 1989: 385, 393; Fatás 1993a: 224-225; Fatás 1993b: 290; Sayas 1996: 70; A. Domínguez 1997: 141-142).>>

Creo que esta primera se acuñaba un poco más lejos de Pamplona, en la “difusa” frontera oeste del territorio vascón. Pero primero vamos a ver que significa “barśkunes”, que nada tiene que ver con el término "vascones", aunque sea una ceca acuñada por los ellos.

SIGNIFICADO DE BAŔ-ŚKUN-ES

Se han dado hipótesis para atribuir la palabra “baŕśkunes” al celtibérico, asociando a un étimo *bhars- (alto), pero no tiene mucho sentido por las palabras asociadas “bentian” y “benkota” leyenda de anverso común, no parecen ser celtibéricas. Por lo demás, para baŕśkunes hacemos una segmentación baŕ/śkun/es. El significado es mineral para andar entre manos. Los añadidos “benkota” tiene dos posibilidades; significar pegada en el valle, de ben/behean=abajo y kota/iota=pegar (acuñación con martillo) o; pegada en el monte, y según Luis Silgo Gauche (doctor en Geografia e Historia) bentian significa en la montaña “mendian” porque la b del ibero en vasco suena como m. (B>m/T>d)

BAŔ: es un término muy antiguo, y significa “mineral", De donde sale este término? Es un término euskerico? Numerosos lingüistas europeos y españoles asocian el término Burdin del euskera con el fenicio y hebreo Barzill que significa hierro. El importante lingüista y filólogo suizo Johannes Huhschmid, Karl Bouda y Caro Baroja entre ellos. Manuel Agud en 1981 en su obra “A propósito de BURDIN/A hierro” hace un recopilatorio del termino burdin (acero) y los cita. Otros toman burduin como básico y buscan para ello otra explicación, hablan de una raíz BAR-/PAR-, que estaría atestiguada en el latín y en el germánico.

Los estudios efectuados por Theo Vennemann (catedrático de Lingüística Teórica en la Universidad de Múnich) apuntaban a que la lengua vasca actual está relacionada con la de los habitantes prehistóricos de Europa, antes de la llegada de los pueblos indoeuropeos. La revista Scientific American publicó en 2002 un reportaje realizado por Theo Vennemann y Peter Foster, en el que expresaban que “el protoeuskera sería la lengua de los primeros pobladores europeos”.

Aunque algunos piensen seriamente en la hipótesis, errónea a mi parecer, de que los “celtas” trajeron la tecnología del hierro a la península ibérica y términos como “burdin”, esta es un gran sinsentido. La tecnología de fundición ya estaba adquirida en la península años antes de que nacieran los “celtas”, y hay que recordar que la cultura Celta nació en un territorio europeo que, según algunos lingüistas europeos y alemanes, era de habla protoeuskerica. Si la raíz BAR- la asocian al euskera es muy comprensible. BAR es un término muy antiguo, significa “mineral extraído”, en bruto, sin tratar, solo movido. Puede ser entendido del euskera Beko+Ax+R; B de beko/peko como “de debajo”; A de ax/as como piedra, peña; R como movimiento; así A+R es piedra trabajada, piedra movida, como en ARgiñe que es “cantero” en euskera, el que hace o trabaja la piedra. Barrena (bar+rena) es una herramienta para extraer el mineral. Este mineral (bar) pasado por un horno mejora sus características, como bien sabían los antiguos. Las llamas de un horno también tienen color; amarillas y rojas (500 /1000 °C), anaranjadas (1,100 /1,200 °C) y AZULES a temperaturas mayores, sobre los 1,300 °C. El inicio de la reducción del hierro empieza a temperaturas de 1.100°/1.200°C, aproximadamente, con llama azul, cuando se comienza a licuar la escoria no deseada y el hierro se separa químicamente del resto de elementos presentes en la mena mineral. Es así que los vascos lo llamarían BURDIN. El color AZUL en euskera es urdin. Burdin significa “mineral de la llama azul” (acero). Así que esa raíz BAR- o PAR- ya era usado en el norte y sur de Europa.

ŚKUN: parece hermano del mencionado sufijo ibero “-śken” y presente en monedas o cecas, y significar lo mismo, como referencia a "eskuen" como el "monetae" latino que deriva de la diosa romana Juno Moneta. La fuente de estas palabras modernas del dinero y moneda, como estima el lingüista alemán Theo Vennemann, será semítico y emparentado con la divinidad púnicaTannit. De esta divinidad, su etimología propuesta es la siguiente: *Mani(t) >> *Ta-Mani(t) >> *Tamdnft >> *Tamnit >> Tannit 

El teónimo Moneta es identificado con otros nombres ampliamente difundidos en el Mediterráneo, como Maniitu en nabateo, como Maniyyat, Manat en árabe, y como el sobrenombre Meniitum de la diosa mesopotámica Ishtar, a la que se identifica con Juno como protectora de las ciudades (Istar Menutum luno Moneta). Según el lingüista alemán estos nombres se basan en la raíz semítica m-n-w / m-n-y / m-n-h CONTAR, OFRECER (dinero) y en hebreo con significados que incluyen CONTAR, NUMERAR, CALCULAR, ASIGNAR, CONTAR DINERO. Ver imagen parcial de la publicación de Theo Vennemann “Miinze, mint, and money: An etymology for Latin Moneta With appendices on 
Carthaginian Tanit and the Indo-European month Word”. Y esta divinidad tiene una imagen o idiograma asociado, una MANO. Así, "śkun" o “śken” puede estar relacionado o significar; EN LA MANO, o Moneda (ver sufijo ibero -śken).
 

ES: Yo creo que la terminación “-es”, correspondería a un derivativo, como los patronimicos portugueses en -es (-ez en castellano, Gonzales/Gonzalez), con el infijo -skun- (moneda de eskun/eskuen), asi sería un significando “de".

POSIBLE LOCALIZACIÓN

Solo nos falta encontrar geográficamente un sitio de habla vasca en época antigua, con minas de plata y con su topónimo parecido o con raíz Bar-. Pues lo hay, está en una sierra con infinidad de topónimos euskericos como son, la cima Espelzia, collado Artaza, Ormazal, Burgaiza, Zarzabala, Altuzarra, Cilbarrena, Villavelayo, Urdanta, Zaldierna, Urrez (Urrezti hasta el año 1065), Urbión, Ezcaray, etc, etc.

Aquí, en plena sierra de la Demanda donde está Monterrubio y Mansilla, lugares donde se explotaron yacimientos de hierro, cobre y las galenas argentíferas que dan mineral de plata. Durante las labores realizadas a finales del siglo XIX en Mansilla de la Sierra, (posible etimología Men+silar como Montaña de plata) se localizaron minados antiguos que fueron entonces atribuidos a los romanos.

Cerca, los tres "Bar-badillos", Barbadillo del Mercado, Barbadillo del Pez y Barbadillo de Herreros (en 1027 Barbatello de Ereres) con tradición de fundición de mineral desde épocas prerromanas, que se sitúa a escasos kilometros. Barbadillo es un topónimo euskerico, aunque parezca inverosímil (bar-badiola-ilo).

Otra opción es que, las acuñaciones fueran lejos de las minas y de los hornos de reduccion, que por los restos de escorias encontrados sabemos estaban en la sierra. Puede que los lingotes se produjeran en la montaña y monedas se acuñasen en el valle, en Barbarés por ejemplo (topónimo actual), donde se hallaba una mansión llamada Barbariana, cerca de San Martín de Berberana y de Egón (primitivo Agoncillo) donde un yacimiento mantiene el topónimo El Fortín.

Creo que, por lo expuesto, la ceca vascónica “barskunes” era producida entre la sierra de la Demanda cerca de los “BARbadillos" y acuñada en otro sitio.

No faltará quien nombre a esta zona como “céltica” o de los “berones”, y nombre rápidamente los textos clásicos de aquellos geógrafos griegos que nunca pisaron la península ibérica, pero que dejaron escrito en sus textos descripciones que recopilaban de terceras personas. Una pepita dorada entre un mar de guijarros no significa que la arena sea toda de oro, así vemos en esta sierra, escasos topónimos “celtificados”, que no “celtas”, entre un mar de topónimos euskericos. Las fuentes clásicas sitúan a los Berones al sur de Várdulos, al sureste de Cántabros Coniscos o Autrigones, al oeste de Vascones, y al sur de Celtíberos o Pelendones y Arévacos.

“Es evidente, que con anterioridad a los primeros datos escritos, la delimitación espacial de su territorio es una mera conjetura, basada esencialmente en la distribución de topónimos derivados del término -Berones-.” (VILLACAMPA 1980: 33).

Si leemos a los geógrafos griegos un exónimo que ellos inventaron, como es el término “berones” (o tal vez bar-ones?), y damos por entendido que estos eran diferentes o enfrentados a los vascones, estamos en un gran error. Es evidente que inmigrantes del norte de Europa se asentaron entre vascones, se integraron, y emprendieron una nueva vida, ocupando los espacios y trabajos menos deseados tal y como les pasa a todos los emigrantes nada más aterrizar en un nuevo mundo. Así que, es posible que la sierra de la Demanda fuera originariamente vascónica? Lingüísticamente es evidente.

Por Igor Leibar